Se acerca el final del curso, solo queda una semana de clase y creo que es un buen momento para hacer una reflexión personal sobre lo que he aprendido en Psicología.
En general, esta asignatura me ha sorprendido mucho. Dentro de todo el agobio que supone 2º de bachillerato, de la carga que supone tener que memorizar tanto contenido de otras muchas asignaturas, Psicología me ha aportado un poco de calma, de diversión y de reflexión. A diferencia de las demás materias que son más sistemáticas y de memorizar, esta optativa supone interiorizar, entender, descubrir... Además, fuera del ámbito académico también me ha resultado muy útil tanto para mejorar y controlarme a mí misma como para poder tratar y entender mejor a los demás.
Dentro de la materia en sí, me ha gustado más el descubrimiento de la psicología que el estudio de la misma. Es decir, la personalidad, la motivación y las emociones han sido los temas que más me han interesado en comparación con las teorías del aprendizaje o la evolución humana.
Estoy muy contenta con lo que ha significado esta asignatura, ya que es una clase en la que se puede hablar, argumentar, debatir y sobre todo aprender. Aprender del profesor, de los compañeros y de uno mismo. Aprender. ¿A caso no era ese el objetivo?
Lo que yo entiendo por éxito no corresponde a la definición de la Real Academia Española:
Hay que tener en cuenta que es un concepto relativo y subjetivo, que a menudo es asociado con ganar, ser el número uno, obtener grandes méritos... La relatividad del concepto podemos encontrarlo en una maratón. Entre 100 participantes se encuentran un joven que lleva unas semanas preparándose para esa carrera, la cual ganó el año anterior, y un jubilado que ha decido prepararse para competir para hacer algo en su tiempo libre a la vez que cuida de su salud. En el trascurro de la carrera, el joven se mantiene en cabeza y el jubilado va avanzando puestos poco a poco. El jubilado termina en el puesto 10 y el joven, en el primer puesto. Quizás nadie se acuerde de ese jubilado nunca, pero para él ha significado un logro personal importante. La gratificación del resultado quizás también sea mayor para el jubilado que para el joven. Mi concepto del éxito se asocia más al jubilado que al joven.
Para mí el éxito consiste en ir cumpliendo tus objetivos personales y profesionales. Hablo de los objetivos en plural porque considero fundamental no centrar todas tus metas en solo una cosa. Porque tanto como si lo consigues como si no, ¿que hay después de ello? ¿y si no supera tus expectativas? ¿y si no era lo que necesitabas?. Dentro de todos esos proyectos, SER FELIZ debería ser común para todas las personas. La felicidad debe considerarse el fin y el éxito puede ser uno de los medios, pero nunca el único ni al contrario. A diferencia de mí, muchas personas que se han criado en un ambiente donde la falta de recursos no es un problema, tiene más fácil viajar, acceder a un puesto de trabajo y a formación profesional. Por supuesto, muchos de ellos han podido mantener ese nivel de vida con trabajo y sacrificio, pero otros "viven del cuento", como suele decirse. En mi vida, los valores significan más que el éxito. Quizás es la herencia de haberme criado en un ambiente humilde. El verdadero éxito requiere dedicación, paciencia y persistencia, disciplina, trabajo y fracasar, pero seguir intentándolo.
Hoy en día podemos encontrar a muchas personas "exitosas" en la televisión, en Internet, en la música, en el cine, etc. Amy Winehouse, una joven y talentosa cantante de jazz que muere de sobredosis a los 27 años después de muchos años de adicción y problemas personales y habiendo ganado más de 10 premios y 8 de ellos, Grammys. Robin Williams, después de varias decadas interpretando famosos papeles en películas como Jumanji, dicen que tomó la decisión luego de darse cuenta que ya no conseguía tantos papeles cinematográficos.
Ethan Hawke decía que al iniciar un verdadero éxito, los demonios comienzan a tentarte - los demonios de la vanidad y la importancia, el abuso de drogas, los sentimientos de fraude, etc. Lamentablemente, hay una centena de personas, celebres y con talento a quienes les pasó esto mismo. El éxito no lo es todo. Cuando te conviertes en una persona con éxito, dentro del contexto social que tiene hoy en día esa palabra, debes de mantener los pies en la tierra y las riendas de tu vida. Quizás estas personas, al igual que la mayoría anteponen el éxito, la fortuna y el triunfo profesional a la felicidad de uno mismo. Olvidando que el verdadero éxito es ser feliz. Que muchas veces se confunde con "la felicidad es el éxito". Estos son claros ejemplos de que el éxito no conduce ni es la felicidad. Estaban equivocados.
Otro ejemplo, Cristiano Ronaldo. Un hombre que cobra 15 millones de euros anuales por darle patadas a un balón y por ser imagen de muchas marcas, incluida la suya propia, llega un día y dice "estoy triste". Los medios le asocian con "éxito"y "talento". Pero, ¿siempre van unidos? No. Cristiano Ronaldo tuvo la suerte de que un ojeador le viese jugar al fútbol y le diera la oportunidad de seguir avanzando en ese ámbito. Y esto le condujo a tener dinero y con ellos poder desarrollar una marca propia. Muchas personas tienen el talento, pero no los recursos. Como muchos diseñadores o como esta mujer que canta en el metro de Nueva York. Juzgad vosotros mismos.
Hemos observado que cuando duermes con un buen olor, tus sueños serán mas positivos y dormirás mejor que si te acompañan malos olores, los cuales te producirán mal sueño.
HIPÓTESIS
¿Es el olor un factor que influye en nuestra fase REM del sueño?
EXPERIMENTO
Escogemos a 6 parejas de la misma edad a las que sometemos a tests y pruebas del sueño para comprobar que estén sanos, no tengan problemas de sueño y estén en las mismas condiciones. Cada pareja o grupo dormiría en una habitación. Disponemos de dos grupos experimentales, a uno le introduciremos a mitad del sueño un olor a rosas y al otro a pescado podrido. Hay un grupo control que dormiría sin presencia de olores. Los grupos irán rotando cada dos días. La variable independiente es el olor y la variable dependiente, el sueño. El experimento durará 6 días.
DEMOSTRACIÓN
Cuando se despiertan les pasamos un cuestionario en el que se les pregunta cómo han dormido, si recuerdan lo que han soñado, si se han despertado a medianoche...
Comprobamos que los que dormían con olor a rosas han dormido plácidamente toda la noche con sueños positivos y los que durmieron con olor a pescado podrido no descansaron realmente y tenían pesadillas. El grupo control descansó normal, pero los sueños no tenían ninguna relevancia.
TESIS
El olor es un estímulo influyente cuando dormimos y soñamos. Según sean positivos o negativos los olores, así serán nuestros sueños.
La psicología es una ciencia. Mucha gente no la califica como tal y cree que es una pseudociencia. Pero para entender mejor el concepto de la propia ciencia hay que conocer otros conceptos que, aunque están relacionados, tienen algunas diferencias entre ellos.
Según la RAE:
La religión es conjunto de creencias o dogmas acerca de la divinidad, de sentimientos de veneración y temor hacia ella, de normas morales para la conducta individual y social y de prácticas rituales, principalmente la oración y el sacrificio para darle culto.
Una creencia es un firme asentimiento y conformidad con algo.
La ciencia es conjunto de conocimientos obtenidos mediante la observación y el razonamiento, sistemáticamente estructurados y de los que se deducen principios y leyes generales.
La cultura se define como un conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc.
¿Donde podemos encontrar las diferencias y las relaciones entre estos 4 términos?
La religión es una creencia, opuesta totalmente a la ciencia, que lleva siglos incorporada a la sociedad y a la cultura española. No hay método ni razonamiento científico que sopese las bases de esta creencia. Pero católicos, musulmanes, budistas, judíos, etcétera, se escudan diciendo que "tampoco hay pruebas que demuestren lo contrario". ¿Quién gana? En el caso del origen del universo gana la ciencia. La teoría del Big Bang demuestra científicamente que todo el mundo se creó a partir de un sólo átomo y le desprestigia la escritura bíblica de Adam y Eva.
Dentro de nuestra cultura hay inculcadas tradiciones muy influenciados por la religión cristiana (como la semana santa, las procesiones, el Rocío, ceremonias como la primera comunión o el bautismo). La cultura es algo que persiste en el tiempo. La religión sobrevive hoy en día gracias a la fe y las creencias de los católicos. De este modo, podemos decir que hay una relación entre las creencias y la cultura.
¿Y la ciencia? ¿Cuál es su papel cultural? Pues bien, un claro ejemplo de su poca relación podemos encontrarlo en la tauromaquia. Los taurinos apuestan que el toro no sufre en el caso de el Toro de la Vega u otros festejos en los que usan toros embolados. Los científicos han demostrado que sí que el animal soporta estrés, miedo y angustia desde el mismo momento que se le separa de su manada en la ganadería y que éstos se acentuarán con las terribles condiciones del transporte (a oscuras, sin posibilidad de moverse, tumbarse ni darse la vuelta, sin descansos, sin ser alimentado y sin acceso al agua de bebida), que le provocarán un enorme sufrimiento y pérdidas de peso que pueden alcanzar hasta los 50 kg.
La ciencia puede llevar a una creencia. Pero una creencia no tiene porque ser una ciencia. El reto de Actimel de los 21 días es un buen ejemplo para explicar esta afirmación. De este titular podemos sacar una idea básica que dice que si estás 21 días siguiendo una misma acción se convierte en un hábito. Científicamente, un hábito tarda en consolidarse entre 66 y 254.
En conclusión, la ciencia está aislada del resto de términos. Aunque entre ellas sí, la religión, la creencia y la cultura no influyen en la ciencia. Del mismo modo, un psicólogo tiene que dejar a un lado su cultura, religión y sus creencias para poder desempeñar correctamente su función con un paciente.
La psicología es una ciencia que estudia el comportamiento y analiza las emociones de una persona.
Una vez estudias psicología puedes ejercer como psicólogo clínico (hospitales, consultas, ejército, servicios sociales...), psicólogo académico (colegios), psicólogo deportista (motivan a deportistas y entrenadores) o como psicólogo de organización (selección de personal en una empresa).
Podemos confundir la psicología con psiquiatría, sociología o pedagogía, pero para no hacerlo es importante saber cuáles son sus diferencias:
Un psiquiatra tiene una formación en Medicina y una especialización en trastornos psiquiátricos; y por ello sus informes serán más médicos y le dará más importancia a aspectos orgánicos. A diferencia del psicólogo, un psiquiatra puede recetar medicamentos a sus pacientes.
Un neurólogo estudia el sistema nervioso, el cerebro, las neuronas y supervisa su buen funcionamiento. Al igual que la psiquiatría, es otra rama de la Medicina y se consideran ciencias.
Un sociólogo estudia el comportamiento del hombre dentro de una sociedad (fenómenos sociales) y el psicólogo estudia su comportamiento individual (personalidad).
La pedagogía es la disciplina que organiza el proceso educativo de toda persona, en aspectos físicos intelectuales y psicológicos tendiendo en cuenta los aspectos culturales de la sociedad en general.
En realidad, he escogido psicología porque, aunque estoy en el itinerario de Ciencias Sociales, si hubiera ido por Ciencias de la Salud, me hubiera gustado estudiar algo más relacionado con la psicología de lo que me permiten las CCSS. También, el año pasado tuvimos un bloque de Psicología en Filosofía y me resultó el mas interesante. De esta manera, con esta asignatura podré indagar y aprender más cosas de las que dí en 1º de Bachillerato.
Me gusta mucho reflexionar sobre el porqué la gente hace o no tal cosa, cuáles son sus prioridades, cómo se sienten, qué quieren o qué es lo que buscan en la vida... No espero que esta asignatura me de las respuestas a todas estas preguntas, pero sí que me haga pensar en ello de la manera correcta y en poder saber aplicármelo a mi misma.
Respecto a mi futuro profesional, hoy en día, aun no tengo muy claro que es lo que quiero estudiar. Pero tener conciencia de algunos aspectos psicológicos es algo necesario para la vida cotidiana.
En el caso de que lo que estudie el año que viene no tenga que ver con esta asignatura, al menos este año me ayudará para averiguar qué es lo que quiero y para buscar mi camino.