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domingo, 3 de abril de 2016

¿En qué parte de la Pirámide de Maslow estoy?



El concepto de jerarquía de las necesidades de Maslow muestra una serie de necesidades que atañen a todo individuo y que se encuentran organizadas de forma estructural (como una pirámide), de acuerdo a una determinación biológica causada por la constitución genética del individuo. En la parte más baja de la estructura se ubican las necesidades más prioritarias y en la superior las de menos prioridad.
Así pues, dentro de esta estructura, al ser satisfechas las necesidades de determinado nivel, el individuo no se torna apático sino que más bien encuentra en las necesidades del siguiente nivel su meta próxima de satisfacción. De esta manera, la Jerarquía de Maslow plantea que las personas se sentirán más motivadas por lo que buscan que por lo que ya tienen.
  • Necesidades fisiológicas: Son necesidades de primer nivel y se refieren a la supervivencia, involucra: aire, agua, alimento, vivienda, vestido, etc. Estas necesidades constituyen la primera prioridad del individuo y se encuentran relacionadas con su supervivencia. Dentro de éstas encontramos, entre otras, necesidades como la homeóstasis (esfuerzo del organismo por mantener un estado normal y constante de riego sanguíneo), la alimentación, el saciar la sed, el mantenimiento de una temperatura corporal adecuada, el sexo, etc.
  • Necesidades de seguridad: Se relaciona con la tendencia a la conservación, frente a situaciones de peligro, incluye el deseo de seguridad, estabilidad y ausencia de dolor. Con su satisfacción se busca la creación y mantenimiento de un estado de orden y seguridad. Dentro de estas encontramos la necesidad de estabilidad, la de tener orden y la de tener protección, entre otras. También se relacionan con el temor de los individuos a perder el control de su vida y están íntimamente ligadas al miedo, miedo a lo desconocido, a la anarquía, etc.
  • Necesidades sociales: Una vez satisfechas las necesidades fisiológicas y de seguridad, la motivación se da por las necesidades sociales. El hombre tiene la necesidad de relacionarse de agruparse formal o informalmente, de sentirse uno mismo requerido. Estas tienen relación con la necesidad de compañía del ser humano, con su aspecto afectivo y su participación social. Dentro de estas necesidades tenemos la de comunicarse con otras personas, la de establecer amistad con ellas, la de manifestar y recibir afecto, la de vivir en comunidad, la de pertenecer a un grupo y sentirse aceptado dentro de él, entre otras.
  • Necesidades de estima: También conocidas como las necesidades del ego o de la autoestima. Este grupo radica en la necesidad de toda persona de sentirse apreciado, tener prestigio y destacar dentro de su grupo social, de igual manera se incluyen la autovaloración y el respeto a sí mismo. Es necesario recibir reconocimiento de los demás, de lo contrario se frustra los esfuerzos de esta índole generar sentimientos de prestigio de confianza en si mismo, proyectándose al medio en que interactúa.
  • Necesidades de auto-realización: También conocidas como de auto superación o auto actualización, que se convierten en el ideal para cada individuo. En este nivel el ser humano requiere trascender, dejar huella, realizar su propia obra, desarrollar su talento al máximo. Consiste en desarrollar al máximo el potencial de cada uno, se trata de una sensación auto superadora permanente. El llegar a ser todo lo que uno se ha propuesto como meta, es un objetivo humano inculcado por la cultura del éxito y competitividad y por ende de prosperidad personal y social, rechazando el de incluirse dentro de la cultura de derrota.
Independientemente de estas críticas, la Pirámide de Maslow representa un aporte importante en un cambio de visión dentro de la psicología y contribuyó a establecer una tercera fuerza dentro de la profesión (las otras dos fuerzas principales eran el psicoanálisis y el conductismo). Su enfoque respecto de la psicología y de la vida en general inspira entusiasmo, ya que no considera a las personas como seres pasivos, ni se centra en las conductas patológicas. La Pirámide de Maslow ha tenido una gran repercusión no solamente en la psicología, sino que también ha sido importante en el mundo empresarial o en el deporte, por ejemplo. 
En un estudio publicado en 2011, investigadores de la Universidad de Illinois pusieron a prueba la Pirámide de Maslow y descubrieron que la satisfacción de las necesidades de la pirámide correlacionaba con la felicidad de la persona. La felicidad es subjetiva e independiente de necesidades y estereotipos culturales, así como también la autorrealización aun es posible ante carencias materiales, pero no espirituales. Pero esta investigación, al contrario que la teoría de Maslow, concluyó que las necesidades de reconocimiento y autorrealización también eran importantes pese a que no estuvieran cubiertas las necesidades más básicas.



Personalmente, creo que estoy en el escalón de las necesidades sociales de camino al siguiente escalón. En la adolescencia no tienes totalmente definida tu personalidad y suele afectarte mucho las cosas. Por ello, la confianza en uno mismo, el prestigio o el reconocimiento en un grupo social es algo en lo que estamos trabajando. De esta forma se justifica totalmente lo que quiso explicar Maslow con esta pirámide: al cumplirse el resto de necesidades, miramos hacia arriba desde un escalón menor y las siguientes necesidades son nuestros objetivos. Nuestra motivación.

¿Qué tipo de estudiante soy?

Según Jesús Alonso Tapia, experto en motivación, los estudiantes tienen cuatro tipos diferentes de motivación: la motivación social, la de resultados, la de evitación y la de aprendizaje. El primer tipo de estudiantes, centran su motivación en la opinión y aprobación de la gente, el famoso "qué dirán". La motivación de resultados es la de los estudiantes que hacen todo lo que sea por sacar la máxima nota. Los estudiantes que tienen una motivación de "evitación" son aquellos que se centran en aprobar, llegar al 5, y por ello hacen lo justo para superar ese límite. Y por último, los estudiantes que tienen como motivación el aprendizaje, le restan importancia a la nota y se centran en aprender de verdad. Dependiendo de si nuestra motivación es una recompensa externa o interna, hablamos de motivación extrinseca o intrínseca. En el primer caso, centramos objetivos con el fin de que al conseguirlos obtengamos una recompensa como dinero, una nota alta, el graduado, etc. Por el contrario, en la motivación intrínseca la recompensa puede ser el interés, aprender o crecer personalmente o profesionalmente.
Antes de reflexionar sobre que tipo de estudiante soy hay que tener el cuenta que dependiendo de la asignatura, o en el profesor que la imparte para ser más exactos, mi motivación es diferente. Por ejemplo, mi actitud a la hora de estudiar es diferente cuando estudio Inglés, Filosofía o Lengua y Literatura. Inglés me resulta interesante y me gusta saber de ello, es decir, me gusta aprender, pero también sacar buena nota. Las clases de Filosofía no me gustan y por eso me limito a hacer lo justo para llegar al aprobado. En Lengua, a parte de gustarme, me esfuerzo por sacar la máxima nota y aprender porque es una asignatura que voy a tener en cursos superiores y quiero ir preparada. 
Yo, generalmente, me considero una estudiante con una motivación de resultados y aprendizaje. Es cierto que muchas veces la pereza puede a la motivación, pero hago todo lo posible por esforzarme al máximo para poder llegar a ser lo que quiero y no arrepentirme de no haber hecho todo lo que puedo por ello. Además, me gusta saber un poco de cultura general, de todo un poco, para poder desenvolverme en cualquier conversación. Cabe decir que soy una persona muy competitiva, y quizás por eso a veces mi motivación es social.