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domingo, 3 de abril de 2016

¿Qué tipo de estudiante soy?

Según Jesús Alonso Tapia, experto en motivación, los estudiantes tienen cuatro tipos diferentes de motivación: la motivación social, la de resultados, la de evitación y la de aprendizaje. El primer tipo de estudiantes, centran su motivación en la opinión y aprobación de la gente, el famoso "qué dirán". La motivación de resultados es la de los estudiantes que hacen todo lo que sea por sacar la máxima nota. Los estudiantes que tienen una motivación de "evitación" son aquellos que se centran en aprobar, llegar al 5, y por ello hacen lo justo para superar ese límite. Y por último, los estudiantes que tienen como motivación el aprendizaje, le restan importancia a la nota y se centran en aprender de verdad. Dependiendo de si nuestra motivación es una recompensa externa o interna, hablamos de motivación extrinseca o intrínseca. En el primer caso, centramos objetivos con el fin de que al conseguirlos obtengamos una recompensa como dinero, una nota alta, el graduado, etc. Por el contrario, en la motivación intrínseca la recompensa puede ser el interés, aprender o crecer personalmente o profesionalmente.
Antes de reflexionar sobre que tipo de estudiante soy hay que tener el cuenta que dependiendo de la asignatura, o en el profesor que la imparte para ser más exactos, mi motivación es diferente. Por ejemplo, mi actitud a la hora de estudiar es diferente cuando estudio Inglés, Filosofía o Lengua y Literatura. Inglés me resulta interesante y me gusta saber de ello, es decir, me gusta aprender, pero también sacar buena nota. Las clases de Filosofía no me gustan y por eso me limito a hacer lo justo para llegar al aprobado. En Lengua, a parte de gustarme, me esfuerzo por sacar la máxima nota y aprender porque es una asignatura que voy a tener en cursos superiores y quiero ir preparada. 
Yo, generalmente, me considero una estudiante con una motivación de resultados y aprendizaje. Es cierto que muchas veces la pereza puede a la motivación, pero hago todo lo posible por esforzarme al máximo para poder llegar a ser lo que quiero y no arrepentirme de no haber hecho todo lo que puedo por ello. Además, me gusta saber un poco de cultura general, de todo un poco, para poder desenvolverme en cualquier conversación. Cabe decir que soy una persona muy competitiva, y quizás por eso a veces mi motivación es social.

martes, 23 de febrero de 2016

Mi aprendizaje personal

Hemos visto en clase las diferentes teorías del aprendizaje: condicionamiento clásico, condicionamiento operante, aprendizaje social, constructivismo y conectivismo. Para finalizar con el tema del aprendizaje, voy a hacer una reflexión personal donde voy a relacionar cada una de esas teorías con una experiencia real y personal.


  • Condicionamiento clásico: desde pequeña mi abuela ha sido muy maniática y me decía que para comer tenía que lavarme las manos y para dormir cambiarme la ropa de la calle por el pijama. También mi madre me insistía mucho con las caries y con lavarme los dientes después de comer. Antes era algo que me resultaba muy difícil de cumplir pero ahora lo hago sin pensarlo.
  • Condicionamiento operante: hago los deberes y las tareas que mandan en clase para poder sumar unas décimas a mi nota; por lo contrario, las restaría si no los hago. También he aprendido que después de ducharme o comer tengo que recoger lo que haya dejado por medio y dejarlo como lo había encontrado, porque mis padres de pequeña me felicitaban si lo hacía o me regañaban si lo dejaba todo desordenado.
    Resultado de imagen de tareas del hogar entre hombres y mujeres
  • Aprendizaje social: he aprendido a hacer las tareas del hogar porque de pequeña veía a mis padres hacerlas y cuando hacíamos limpieza mis padres iban enseñándome cada vez a hacer una parte de la casa nueva, al terminar miraban que no faltase nada y me felicitaban si lo había hecho bien. A mi me gustaba porque así cuando fuera más mayor podría hacerlo sola sin ayuda de nadie y me sería útil para cuando no viviera con mis padres o para cuando ellos necesiten ayuda.
  • Constructivismo: las prácticas deportivas encajan mucho con este aprendizaje. Yo iba a gimnasia rítmica y aprendía de este modo. Varios dias a la semana iba a clases y allí aprendí muchas cosas que luego proyectaba en exhibiciones de fin de trimestre o en competiciones. Hoy en día hay cosas muy complejas que ya no puedo hacer porque he perdido técnica y flexibilidad, pero hay aspectos como la postura de la columna, de las piernas y empeines o técnicas fáciles que sí sigo sabiendo realizar. 
  • Conectivismo: hay en muchas materias en las que los profesores nos piden que busquemos información en Internet y luego la sinteticemos en un trabajo, como sucede en esta misma materia. Este es otro modo de aprender. También los tutoriales de YouTube nos enseñan cosas: yo suelo buscar en YouTube tutoriales de maquillaje o de peinados para innovar y ampliar mis conocimientos. Es muy útil en el ámbito academico, ya que hay mucha gente que cuelga videos de matemáticas (como el famoso canal unicoos de matemáticas) que nos refuerza en cosas que no se nos quedan en clase y podemos repasar en casa. Es como un profesor virtual.

domingo, 7 de febrero de 2016

La neurociencia y la educación. La emoción de aprender

En clase llevamos varios días hablando sobre la neuroeducación en las escuelas. Para debatir sobre cual es el sistema educativo más favorable al aprendizaje de los niños, primero hemos visto un vídeo donde expone los conceptos más importantes:
  • El aprendizaje no reside en una única zona del cerebro, requiere la conexión entre sí de varias áreas como la razón, la emoción y el lenguaje. En el lóbulo prefrontal se llevan a cabo las funciones ejecutivas (la concentración, el control de impulsos o la memoria a corto plazo).
  • La amígdala interfiere en estas funciones, ya que es la responsable de las emociones. Por ejemplo, cuando algo me gusta, la amígdala segrega una hormona llamada dopamina. Esto hace que me interese más y me concentre más en lo que estoy haciendo. De la misma manera, cuando tenemos estrés acumulado las funciones ejecutivas se ven distorsionadas por una hormona que segrega la amígdala llamada cortisol. Es en estas situaciones cuando aparece la falta de concentración, de capacidad y los comunes "quedarse en blanco" que se traducen en una alteración del patrón de conexiones neutrales. 
  • Tenemos unas neuronas llamadas neuronas espejo que nos permiten empatizar, es decir, reflejar en el cerebro lo que vemos fuera, tanto emocional como físicamente. También estas neuronas permiten la imitación, la cual juega un papel importante según Bandura en el aprendizaje: tendemos a imitar a un modelo para aprender de él. 
  • Las actividades físicas son fundamentales, ya que al hacer ejercicio segregamos una hormona llamada irisina, la cual nos activa y mantiene despiertos. 
Ahora que ya sabemos algunos de los aspectos más importantes...¿En qué escuelas se aplican?¿Forman parte de las bases de nuestro sistema educativo y de la futura LOMCE?¿Estamos educando bien a nuestras futuras generaciones? 

Yo estoy en 2º de Bachillerato, curso crucial para otros estudios, a las puertas de la universidad. A diario tenemos en bucle en nuestra cabeza las palabras "aprobar", "exámenes", "selectividad", "estudiar" y un sinfín de palabras que nos repiten y nos repetimos. A lo que se le suman los deberes, extensos temarios, falta de tiempo y de descanso. Todo ello puede resumirse en un estrés continuo. Por no hablar del aumento de los alumnos por aula. En la mayoría de los cursos rondan lo 35 y 40 alumnos por aula, lo que desfavorece la participación y las actividades prácticas. 
Si está situación me resulta difícil, prefiero no pensar en las generaciones que nos vienen pisando los talones. Hace poco, una conocida me contaba lo harta que estaba de tener que quedarse hasta las 11 de la noche para acabar los deberes con su hija. "No me puedo creer que mi hija de 6 años esté aprendiendo a dividir cuando a su edad no me sabía ni la tabla del 2. Y no creo que vaya a estar mejor preparada que mi generación. Si apenas sale a jugar ni duerme la siesta." 
Nuestro sistema educativo se empeña en pedir a los estudiantes adquirir conocimientos para los cuales no tienen capacidad y no están preparados. La neurociencia advierte que anteponer conocimientos no ayudará al aprendizaje. Y con un efecto rebote, hará creer a los niños que no son capaces o que no valen para ello, lo cual los llevará a la desmotivación, al estrés y a la frustración. 
También estamos acostumbrados a escuchar "en el mundo real, en el mundo laboral, las cosas no son así de sencillas, verás que la gente no te lo pone fácil y hay mucha competencia". Está bien, en cierto modo es verdad. Pero, ¿es a eso a lo que nos referimos con motivación?  
La LOMCE pretende reducir las horas lectivas de artes y de educación físicas. Lo que incrementa el número de horas que los niños estarán en un aula sentados. Como antes he dicho, el deporte segrega una hormona que nos mantiene activos. De esta manera están promoviendo la inactividad y la antinaturalidad del aula.
Por todas estas cosas, el sistema educativo actual y desgraciadamente los que quedan por venir (siempre y cuando la gente no sea consciente de la importancia de una buena eduación), tienden a la desmotivación, a la baja autoestima, al estrés y a la depresión.



¿Es esto lo que queremos para nuestro futuro?
Si yo fuera quien tuviera que fijar las bases de un nuevo sistema educativo más efectivo tendría muy en cuenta la neurociencia.
Debemos respetar la velocidad de aprendizaje de cada estudiante: exigir más a aquellos que dominen la materia más fácilmente y brindarle apoyo y ayuda a quienes les cuesta más. De esta manera, todos conseguirían llegar a sus objetivos y dejarían de verse incapaces e inútiles. Es importante fomentar y darle el papel tan importante que tiene la autorrealización en la vida de cada individuo: "Logro efectivo de las aspiraciones o los objetivos de una persona por sí misma, y satisfacción y orgullo que siente por ello". 
En estas edades tan delicadas e importantes a la hora de formarnos como personas y de elegir lo que queremos ser, es importante que tengamos una visión real del mundo; e Internet ha facilitado mucho la introducción de la realidad en el aula. Esto es favorable a la hora de poner en practica y relacionar cosas que previamente hemos estudiado, dejando de lado la memorización de conceptos que requieren los exámenes de hoy en día. Por ejemplo, un buen método de aprendizaje es la investigación y la posterior exposición de conceptos por parte de los alumnos al resto de la clase. Esto también fomentaría la cooperación en grupo, gracias a la empatía y las neuronas espejo. Para la cooperación en clase, es importante hacer del aula un espacio dinámico. En vez de las corrientes filas y columnas de sillas y mesas, incorporar espacion de interacción, donde podamos ver lo que hace el compañero (como mesas redondas o en forma de U) y el uso de ordenadores y pizzaras tanto táctiles como tradicionales. 

Pero lo más importante es que cada centro educativo cuente con un buen departamento de orientación capaz de asesorar a estudiantes y a profesores para conseguir llevar a cabo este método de aprendizaje. Y que también se convierta en parte fundamental de la comunicación entre familias y escuelas. El cambio está en los profesores, y por ello, al igual que después de sacarte el carnet de conducir debes de renovarlo y pasar pruebas para mantener a salvo la seguridad vial, haría obligatorio un examen que pusiera a prueba al cuerpo docente y que velara por la seguridad académica de los estudiantes.  

La educación es la base de todo. Los médicos que pueden salvarte la vida, han aprendido sus conocimientos en la facultad, por medio de profesores. Y esos profesores no habrían podido llegar ahí si no hubieran tenido una buena educación desde que entran en primaria hasta que terminan sus cursos. Si hemos podido llegar hasta aquí, ¿por qué retroceder?¿Por qué no seguir avanzando?¿Por qué no llegar más lejos?


miércoles, 3 de febrero de 2016

Aprendizaje Social de Bandura

Nuestro grupo ha tenido que investigar sobre esta la Teoría del Aprendizaje Social de Bandura y exponer su contenido en un vídeo que la represente. 
Bandura estaba a favor de un aprendizaje vicario en el que un organismo es capaz de extraer enseñanzas a partir de la observación de lo que hace otro y admite que cuando aprendemos estamos ligados a ciertos procesos de condicionamiento y refuerzo positivo o negativo. Bandura afirma que al reforzar positivamente al aprendiz su aprendizaje se verá beneficiado. " Tú puedes", "practica varias veces y verás como lo consigues".
A su vez, el espacio nos condiciona en mayor o menor grado por el simple hecho de que nosotros estamos insertados en él. Esto influye en nuestro aprendizaje de un modo muy brusco porque tener un ambiente relajado y positivo es más favorable que estar en uno alborotado y turbio.
Sin embargo, nos recuerda Bandura, también hay que tener en cuenta la otra cara de la moneda de la Teoría del Aprendizaje Social: el factor cognitivo. El aprendiz es un sujeto activo que asiste por voluntad propia a la ceremonia de su aprendizaje e incluso espera cosas de esta etapa de formación: tiene expectativas y motivación.

En nuestro vídeo donde explicábamos esta teoría gracias a la papiroflexia. La primera persona, el modelo, hacía una figura de papel y a la segunda le gustó y quiso aprender a hacerla también. La aprendiz lo intentó y se frustraba al ver que no conseguía acabar su figura. La que ya sabía hacerlo la reforzó positivamente diciéndola que tenía que intentarlo varias veces hasta que por fin lo consiguiera. Para ayudarla, empezaron por el primer paso y fueron haciéndolo; la aprendiz seguía los pasos de la modelo. 

domingo, 17 de enero de 2016

¿Aprenden los animales?

Después de debatir en clase si es posible el aprendizaje de los animales y de ver el la entrevista que Eduardo Punset hace a Nicholas J. Mackintosh, catedrático emérito de psicología en la Universidad de Cambridge; yo creo que los animales sí que aprenden. Al igual que cuando somos pequeños y nosotros asociamos estímulos con respuestas, como el dolor, los animales también se mueven por los mismos estímulos y por instintos. Podemos adiestrara a los animales, lo cual es una manera de enseñar y educar, al igual que cuando somos pequeños nos enseñan lo que está bien y mal. Por ejemplo, a los humanos nos enseñan a hacer nuestras necesidades en el baño y a los perros los enseñamos a hacerlo en la calle.
En el caso de los simios, animal del cual descienden los humanos y por ello compartimos ciertas habilidades. Utilizan herramientas en estado, resuelven diversos problemas, tienen un altísimo desarrollo comunicacional, forman fuertes y estrechos lazos sociales que sostienen comunidades enteras y mucho más, todo gracias a sus sorprendentes capacidades cognitivas.
Un buen ejemplo de que los animales sí pueden aprender es Koko, un gorila que conoce más de 1000 signos del lenguaje de señas americano. Gracias a estas enseñanzas, el animal es capaz de comunicarse con los humanos, lo que lo convierte en el único del mundo que puede lograr esta hazaña. La gorila ha lanzado multitud de mensajes, pero ahora ha sorprendido con una lección de vida pidiendo a los países que asistieron a la Cumbre del Clima de París que sean respetuosos con el medio ambiente y la Tierra.

martes, 12 de enero de 2016

¿Qué es aprender?

¿Aprobar es aprender? Esto no es siempre cierto. Muchos estudiantes son capaces de memorizar todo el día previo al examen y a los dos días olvidarlo. Hay muchas maneras de aprender: relacionando conceptos y comprendiéndolos, descubriendo, experimentando... No te sirve de nada saber en qué año empezó la primera guerra mundial si no entiendes las causas y las consecuencias de la misma. Si hacemos un estudio progresivo lograremos entenderlo e interiorizarlo y aprender de ello. Napoleón dijo una vez que "aquel que no conoce la historia, está condenado a repetirla".

Con una idea previa analizada en el colegio donde se ven nuestras primeras habilidades y conocimientos, entramos en el instituto. La educación secundaria la considero un periodo de aprendizaje decisivo y muy importante. Aprendemos cosas más complejas y de varios itinerarios con las que decidimos qué queremos estudiar y quienes queremos ser. De nada nos sirve que nos enseñen la fórmula de una ecuación de 2º grado si no lo llevas a la práctica, si no te equivocas y aprendes de los despistes; de esta manera, perfeccionando, también aprendemos. Hay muchas técnicas de estudio: memorizando, comprendiendo, relacionando, entrenando, preguntando y consultando dudas, etc... Cada uno dependiendo de sus capacidades elegirá un método. ¿Quién no ha escuchado el tópico de "las matemáticas no se estudian"? Aprendes inglés hablándolo, a operar haciendo problemas, a comentar un texto practicando... También aprendes enseñando y compartiendo información.

Pero, ¿todo se aprende en la escuela, instituto o universidad? Está claro que la mayoría de nuestros conocimientos los aprendemos en ese periodo pero aprendimos modales, valores o cosas tan simples como lavarse los dientes. Hay muchas cosas que aprendemos en el día a día, a base de nuestra propia experiencia. Por ejemplo, aprendemos por nuestra cuenta cuales son nuestros gustos musicales, sexuales o gastronómicos experimentando y equivocándonos. Equivocarse también es aprender.

Es cierto que la cultura del país donde vivimos o las costumbres familiares tienden a ser muy decisivas en nuestro aprendizaje. Si desde pequeña ves que en tu casa es tu madre quien limpia, quien cocina, plancha, etc... cuando crezcas tú tenderás a hacer lo mismo y aprendes esa conducta como algo normal. Y en el caso de los padres que creen que por trabajar son excluidos de las labores del hogar, sus hijos varones también tenderán a imitar su cómoda conducta. Los gitanos, musulmanes, asiáticos y todas las culturas del mundo aprenden conceptos de manera diferente. Por ejemplo, vestir de blanco no significa lo mismo o la imagen de la mujer también varía. No obstante, viajar y conocer las culturas es otra manera de aprender. 

En conclusión, aprender es recordar los conocimientos adquiridos mediante la práctica, la memoria o la compresión de información. Esta información puede verse por factores como la cultura de manera directa o por la familia de una manera más indirecta. No dejamos de aprender desde que nacemos hasta que morimos, para bien o para mal. Por ello, considero importante la iniciativa de querer aprender como modo de progreso y crecimiento personal e intelectual; porque si alguien no hubiera tenido la iniciativa de aprender a crear un software ¿como podríamos compartir tanta información?