
Para mí el éxito consiste en ir cumpliendo tus objetivos personales y profesionales. Hablo de los objetivos en plural porque considero fundamental no centrar todas tus metas en solo una cosa. Porque tanto como si lo consigues como si no, ¿que hay después de ello? ¿y si no supera tus expectativas? ¿y si no era lo que necesitabas?. Dentro de todos esos proyectos, SER FELIZ debería ser común para todas las personas. La felicidad debe considerarse el fin y el éxito puede ser uno de los medios, pero nunca el único ni al contrario. A diferencia de mí, muchas personas que se han criado en un ambiente donde la falta de recursos no es un problema, tiene más fácil viajar, acceder a un puesto de trabajo y a formación profesional. Por supuesto, muchos de ellos han podido mantener ese nivel de vida con trabajo y sacrificio, pero otros "viven del cuento", como suele decirse. En mi vida, los valores significan más que el éxito. Quizás es la herencia de haberme criado en un ambiente humilde. El verdadero éxito requiere dedicación, paciencia y persistencia, disciplina, trabajo y fracasar, pero seguir intentándolo.
Hoy en día podemos encontrar a muchas personas "exitosas" en la televisión, en Internet, en la música, en el cine, etc. Amy Winehouse, una joven y talentosa cantante de jazz que muere de sobredosis a los 27 años después de muchos años de adicción y problemas personales y habiendo ganado más de 10 premios y 8 de ellos, Grammys. Robin Williams, después de varias decadas interpretando famosos papeles en películas como Jumanji, dicen que tomó la decisión luego de darse cuenta que ya no conseguía tantos papeles cinematográficos.
Ethan Hawke decía que al iniciar un verdadero éxito, los demonios comienzan a tentarte - los demonios de la vanidad y la importancia, el abuso de drogas, los sentimientos de fraude, etc. Lamentablemente, hay una centena de personas, celebres y con talento a quienes les pasó esto mismo. El éxito no lo es todo. Cuando te conviertes en una persona con éxito, dentro del contexto social que tiene hoy en día esa palabra, debes de mantener los pies en la tierra y las riendas de tu vida. Quizás estas personas, al igual que la mayoría anteponen el éxito, la fortuna y el triunfo profesional a la felicidad de uno mismo. Olvidando que el verdadero éxito es ser feliz. Que muchas veces se confunde con "la felicidad es el éxito". Estos son claros ejemplos de que el éxito no conduce ni es la felicidad. Estaban equivocados.
Otro ejemplo, Cristiano Ronaldo. Un hombre que cobra 15 millones de euros anuales por darle patadas a un balón y por ser imagen de muchas marcas, incluida la suya propia, llega un día y dice "estoy triste". Los medios le asocian con "éxito"y "talento". Pero, ¿siempre van unidos? No. Cristiano Ronaldo tuvo la suerte de que un ojeador le viese jugar al fútbol y le diera la oportunidad de seguir avanzando en ese ámbito. Y esto le condujo a tener dinero y con ellos poder desarrollar una marca propia. Muchas personas tienen el talento, pero no los recursos. Como muchos diseñadores o como esta mujer que canta en el metro de Nueva York. Juzgad vosotros mismos.